Tomando el control sobre el estrés

Tomando el control sobre el estrés

Tomando el control sobre el estrés

Llega un punto en nuestras vidas en la cual tenemos tantas actividades por hacer, distintas responsabilidades y es cuando sucumbimos al estrés. El estrés es una acción completamente mental, ya que surge de acuerdo a los mecanismos del cerebro, y es en la misma mente donde deben de ser solucionados. Con el ritmo de vida actual, somos especialmente sensibles al estrés, el cual poco a poco va convirtiéndose en una forma de actuar y de vivir, produciendo con el tiempo personalidades amargadas y enfermas.

Según el portal web ansiedadyestres.org el estrés puede entenderse como una sobrecarga para el individuo. Esta sobrecarga depende tanto de las demandas de la situación, como de los recursos con los que cuenta el individuo a para afrontar dicha situación. Cuánto mayores sean las demandas de la situación y cuánto menores sean los recursos del individuo, la sobrecarga será mayor.

Tipos de estrés

  • Estrés agudo

El estrés agudo es la forma de estrés más común. Surge de las exigencias y presiones del pasado reciente y las exigencias y presiones anticipadas del futuro cercano. El estrés agudo es emocionante y fascinante en pequeñas dosis, pero cuando es demasiado resulta agotador. Una bajada rápida por una pendiente de esquí difícil, por ejemplo, es estimulante temprano por la mañana. La misma bajada al final del día resulta agotadora y desgastante. Esquiar más allá de sus límites puede derivar en caídas y fracturas de huesos. Del mismo modo, exagerar con el estrés a corto plazo puede derivar en agonía psicológica, dolores de cabeza tensiónales, malestar estomacal y otros síntomas.

Los síntomas más comunes son:

-Agonía emocional: una combinación de enojo o irritabilidad, ansiedad y depresión, las tres emociones del estrés.

-Problemas musculares que incluyen dolores de cabeza tensos, dolor de espalda, dolor en la mandíbula y las tensiones musculares que derivan en desgarro muscular y problemas en tendones y ligamentos;

-Problemas estomacales e intestinales como acidez, flatulencia, diarrea, estreñimiento y síndrome de intestino irritable;

-Sobreexcitación pasajera que deriva en elevación de la presión sanguínea, ritmo cardíaco acelerado, transpiración de las palmas de las manos, palpitaciones, mareos, migrañas, manos o pies fríos, dificultad para respirar, y dolor en el pecho.

  • Estrés agudo episódico

Por otra parte, están aquellas personas que tienen estrés agudo con frecuencia, cuyas vidas son tan desordenadas que son estudios de caos y crisis. Siempre están apuradas, pero siempre llegan tarde. Si algo puede salir mal, les sale mal. Asumen muchas responsabilidades, tienen demasiadas cosas entre manos y no pueden organizar la cantidad de exigencias autoimpuestas ni las presiones que reclaman su atención. Parecen estar perpetuamente en las garras del estrés agudo.

Es común que las personas con reacciones de estrés agudo estén demasiado agitadas, tengan mal carácter, sean irritables, ansiosas y estén tensas. Suelen describirse como personas con “mucha energía nerviosa”. Siempre apuradas, tienden a ser cortantes y a veces su irritabilidad se transmite como hostilidad. Las relaciones interpersonales se deterioran con rapidez cuando otros responden con hostilidad real. El trabajo se vuelve un lugar muy estresante para ellas.

Los síntomas del estrés agudo episódico son los síntomas de una sobre agitación prolongada: dolores de cabeza tensos y persistentes, migrañas, hipertensión, dolor en el pecho y enfermedad cardíaca. Tratar el estrés agudo episódico requiere la intervención en varios niveles, que por lo general requiere ayuda profesional, la cual puede tomar varios meses.

  • Estrés crónico

Surge cuando una persona nunca ve una salida a una situación deprimente. Es el estrés de las exigencias y presiones implacables durante períodos aparentemente interminables. Sin esperanzas, la persona abandona la búsqueda de soluciones. Algunos tipos de estrés crónico provienen de experiencias traumáticas de la niñez que se interiorizaron y se mantienen dolorosas y presentes constantemente.

El estrés crónico mata a través del suicidio, la violencia, el ataque al corazón, la apoplejía e incluso el cáncer. Las personas se desgastan hasta llegar a una crisis nerviosa final y fatal. Debido a que los recursos físicos y mentales se ven consumidos por el desgaste a largo plazo, los síntomas de estrés crónico son difíciles de tratar y pueden requerir tratamiento médico y de conducta y manejo del estrés.

Manejando el estrés

  • El manejo del miedo y la ansiedad en tus pensamientos

La mayoría de las situaciones que nos producen estrés son fundados por miedos y por deseos no satisfechos, lo cuales recreamos en nuestra mente una y otra vez.  Un estrés suyo puede ser el miedo a quedar en la calle si se queda sin empleo, otro estrés puede ser producido por la frustración que le genero el no haber podido ir en un viaje donde todos fueron a disfrutar.  Los pensamientos que surgen a raíz de situaciones como estas, son los que nos enferman, y son esos pensamientos los que debemos aprender a manejar.

Evite comprometerse en muchas cosas a la vez, aprende a manejar esa tendencia a controlar todo, a que salga siempre perfecto, eso lo vuelve ansioso. Sepa simplemente que las cosas pueden fallar y que las puedes solucionar.

  • Un punto de apoyo en cualquier situación

La razón por la que nos desesperamos, es porque no contamos con más recursos para enfrentar una situación.  Si por ejemplo usted tiene un carro, y se lo roban, entonces si usted tiene un seguro, no le producirá tanto estrés como si no lo tuviera. En entonces que ante cualquier situación usted debe tener una base que le brinde confianza, usted no puede depender enteramente de algo, porque si eso en algún momento falla, usted se sentirá perdido.

  • Controlar reacciones, mantener salud emocional

La mayoría nos llenamos de estrés porque es una forma de vivir, ya estamos acostumbrados.  Para superar esto, aprenda a identificar las situaciones en las que surge el estrés, y sea consciente de ese momento, sepa que no debe reaccionar como un loco.  En el momento en que algo te esté descomponiendo, entonces siembra en tu pensamiento que eres una persona culta, inteligente y que simplemente es poco atractivo verte como un loco que no es capaz de controlar una simple situación.

Piensa de que eres maduro y que puedes manejar una situación con la altura que se necesita.

  • Cambie de actividad por algo que le haga olvidar lo que le estresa

No podemos evitar las cosas que nos producen estrés, lo que si podemos evitar es dejarnos consumir por el estrés. Para ello la única manera de hacerlo es cambiar de actividad, ojala algo de entretenimiento. Ver una película que te guste mucho, salir a una discoteca, ir al gimnasio. El cambiar actividad hará que tu pensamiento se aleje de todo ese torbellino de ideas.

Emprendedora y Periodista en constante aprendizaje y crecimiento.
Me encanta hablar de emprendimiento y éxito, ¿por qué? #PorquePuedo

Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe nuestras mejores publicaciones en tu correo electrónico

You have Successfully Subscribed!

Pin It on Pinterest

Shares
Share This