Cómo profesionalizar una empresa familiar  

 “Una gran familia crea una gran empresa, una gran empresa crea una gran familia”.
-Gildo Zegna

Las empresas familiares están llenas de historias, memorias, vivencias y trabajo arduo. Un lugar que significa mucho para los involucrados, algo más que un negocio porque es casi comparable con hogar, en especial si lleva un poco más de dos generaciones funcionando.

Esta fórmula tan sencilla, un lugar pequeño, trabajo arduo, colaboración y un buen producto, muchas veces han desembocado en lugares solidos de muy buena reputación. Sin embargo, con el paso del tiempo, el dueño, generalmente la matriarca o patriarca de un grupo familiar, se satura un poco debido a ese existo sostenido y es visible que tiene que asumir el siguiente paso, de dejar de ser algo minúsculo, a algo que pide a gritos una evolución para avanzar al siguiente nivel.

Llegó la hora de un cambio a mejor

Esto significa, cambiar un poco el sistema y no hacer frente a la demanda de la misma manera, que, por lo general en este tipo de empresas, al igual que la casa, los dueños se hacen cargo de cadi todo. No quiere decir que no pueda hacerlo, sin embargo, creo que también agradecerá contar con un poco de tiempo para dedicarle a la familia. Por lo que, si pretende sostener el crecimiento, el dueño tiene que reconocer antes su función fundamental, que es la de llevar a cabo una “causa”, una dirección, y una organización competente y comprometida

Por otro lado, debe estar dispuesto a dedicar parte de su tiempo para desempeñar esa función. Teniendo en cuenta y haciendo uso de la figura de “delegar” responsabilidades más materiales y cotidianas, en las cuales no es necesario que se comprometa.

Por lo tanto, para volverse un poco más profesionales, la organización debe volverse menos centralizada y adquirir habilidades de gestión más sofisticadas que permitan sustituir el énfasis en el control para la coordinación. Asimismo, para adaptarse a este cambio, es necesario desarrollar una mayor disciplina en la mística de trabajo del modelo con el que se ha venido trabajando desde tiempo remotos para consolidarse como una empresa de una categoría más profesional.

Aparte de estos preámbulos, hemos traídos para ti algunos de los elementos que surgen al profesionalizar una empresa familiar:

 

  • El delegar funciones, da espacio al dueño de enfocarse a desarrollar su liderazgo y a las estrategias de expansión, consolidación de su empresa.
  • El manejo de todos los procesos para el correcto funcionamiento del negocio, dependerá precisamente de su criterio para confiar y delegar cosas a los demás integrantes de la familia o sociedad.
  • Se pone sobre la mesa una nueva forma para la toma de decisiones por lo que se decanta a algo descentralizado y una estructura de gestión con basada en este mecanismo de delegaciones.
  • Generalmente, los negocios familiares no trabajan en base a expansión por lo que si pasa a esta etapa es algo que se toma en cuenta de ahora en adelante. Por lo tanto, se es consciente de la necesidad de posicionamiento y crecimiento que se debe canalizar a través de una planificación estratégica documentada para establecer objetivos y proporcionar de los recursos necesarios para contribuir al logro de dichas metas.

Es importante tener a consideración que los colaboradores, debidamente remunerados, se comprometen en el proceso de la toma de decisiones y son responsables de establecer y evaluar las expectativas de rendimiento.

  • En esta etapa, los asesores y mentores cobran una mayor importancia.
  • Se definen claramente las funciones que deben cumplir cada uno de los integrantes de la familia en el mecanismo del negocio.
  • La comunicación más estructurada toma importancia.
  • Se establecen convenios y reglas para evitar conflictos que puedan surgir de asuntos personales se reflejen en el desempeño del negocio. Por lo tanto, los miembros se encuentran con las herramientas y con las condiciones idóneas de resolver constructivamente las diferencias y lograr consenso en las cuestiones clave.
  • Se tiene la posibilidad en la mesa de la sucesión de la gerencia y la participación activa de todas las generaciones de la familia.

 

Unas veces tomado en cuenta todos estos elementos y encausarlos de esa manera, conviene considerar los requerimientos básicos para establecer un plan de gerencia estratégico:

 

  1. Establecer un plan estratégico empresarial.
  2. Iniciar un plan de implementación gerencial, es decir llevar a la realidad a estrategia elegida. Establecer un equipo de acción capaz y debidamente motivado.
  3. Emitir información formal a nivel de gestión y sistemas de control.
  4. Impulsar una comunicación clara y permanente.
  5. Contar con asesoramiento y asistencia externa.

 

Si tomas a consideración todo lo planteado, auguramos un proceso se metamorfosis más que exitoso. Recordando siempre que la armonía del grupo familiar se reflejará en cada aspecto de la salud del negocio, ya que este es como una segunda casa para todos y cada uno de los integrantes de esta empresa hogareña.

Dándole importancia siempre a la profesionalización, basada en la planificación estratégica para el crecimiento proyectado a cumplir las metas y objetivos trazados.

No es un proceso fácil, pero sin lugar a duda, una vez concretado es absolutamente satisfactorio para todas las partes involucradas.

 

Periodista transitando el hermoso camino del emprendimiento y el desarrollo personal.
Creo en la libertad y amo ayudar a construirla #PorquePuedo

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