Principios, valores, misión y visión: La personalidad de la empresa 

Se puede decir que una empresa es un organismo que se nutre de diversos “sentimientos”, creencias e ideas, tal como una persona. La estructura de una organización está conformada por los principios, valores, misión y visión que son esos componentes que la hacen ser un ente real con propósito y línea de acción marcada en comunión a su meta principal.

Es por eso mi querido emprendedor que si quieres tener una idea clara de lo que quieres hacer con tu proyecto, lo más ideal es tener claro la naturaleza del mismo para que puedas tener el mejor desarrollo apegado a la su estructura de “personalidad”.

Veamos entonces porqué cada de uno es importante

Objeto

Se refiere a la naturaleza de la empresa de manera específica, cuál es su razón de ser. Ejemplo: Especialistas en el posicionamiento de páginas web.

En otras palabras, es el esqueleto en donde las demás directrices se desprendes y se apoyan.

Misión

Imagina por un momento que decides echarte a un mar; que en este caso es el mercado, con un velero. Es ideal saber hacia dónde quieres ir y cómo lo vas a hacer para evitar extraviarte en el camino o al primer indicio de tormenta, naufragar.

Tener una misión es estar enfocado y metas y objetivos claros. Todas las organizaciones deben tener una declaración de misión que pueda ayudarles a determinar sus objetivos y estrategias.

Iniciar un proyecto sin vislumbrar lo que se quiere, es simplemente un derroche de tiempo, dinero y energía.

Cada vez que quieras lograr algo, mantén los ojos abiertos, concéntrate y asegúrate de saber exactamente qué es lo que deseas. Nadie puede dar en el blanco con los ojos cerrados.-Paulo Coelho.

Para formular una misión no sólo se deben tomar en cuenta las preferencias personales de los miembros, sino el mercado donde estás, proyecciones y alcance financiero y económico.

Si bien es cierto que ser emprendedor es dejar guiarse por el instinto, se hace en base a un plan o misión original, sino es como ir a ciegas manejando tu velero en medio de una tormenta, sin rumbo fijo. Por lo que más sensato es tomarse el tiempo necesario para hacer las “bases” para dar un poco de estructura a nuestro proyecto y así crear una organización con una posición más consolidada.

Por lo tanto, este es una especie de sistema social que tiene una identidad colectiva clara, los componentes que la integran, plan estratégico y procedimientos para cambio de directrices.

 

 Visión

Una visión se basa primordialmente al estado deseado que una organización quiere alcanzar, un compromiso a futuro. También se puede tomar como descripción de las aspiraciones deseadas.

Principios

Son las creencias o código de comportamiento de la organización, acá se afianza una vez más su naturaleza, su objeto, lo que hace, y cómo se comporta e interactúa con los componentes que integran tanto e mercado como la sociedad en sí misma.

Metas

El principio es sencillo si quieres conseguir algo, pon una meta, si deseas conseguir algo con tu organización debes hacer lo propio.

Se trata de poner un punto de partida con su arribo y tiempo determinado.

Objetivos

Luego de haber planificado o que desea, se obtiene ese resultado, en eso se basan los objetivos. A través de los objetivos se consiguen alcanzar las metas. Como forman parte del proceso deben ser medible, por lo tanto, deben tener fecha y fases.

Recuerda que los objetivos deben estar relacionados con las metas que plantees. Y por supuesto al conseguir los objetivos se debe dar el logro de la misión.

 

Plan de acción o estrategias

Se conoce como plan estratégico a una agenda de acciones, tareas y compromisos, diseñados para sacarle provecho a las actividades que se realizan para llevar a cabo un objetivo. En otras palabras, es la forma de trabajo de la organización.

Cada uno de estos elementos, se podría decir que van dando pinceladas a la obra maestra que a fina puede llegar a ser tui proyecto. El descuidar o no formular correctamente uno de estos puede traerte conflictos a la hora de ejecución. Uno de los más comunes son las crisis de identidades que se producen al entrar en contacto con el mercado real, que para ser aún más “realistas”, no es tan ideas como lo vemos en papel y número. Por esta razón es particulares que es fervientemente recomendable darle a la formulación de estas bases la justa importancia que merece.

Como hemos dicho anteriormente, el no contar con un norte claro, hace que llegar al resultado tan deseado sea un poco más dificultoso por no decir casi que imposible.

Así que sin aún no los tienes, es hora mi querido emprendedor de que pares un poco para que busques papel y hoja o un teclado más cercano para que comiences a escribir letra por letra el manifiesto de personalidad o alma de tu empresa.

 

 

Periodista transitando el hermoso camino del emprendimiento y el desarrollo personal.
Creo en la libertad y amo ayudar a construirla #PorquePuedo

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