El país de las oportunidades y las dificultades

El país de las oportunidades y las dificultades

El país de las oportunidades y las dificultades

Después de pensarlo con insistencia, me decidí a escribir estas líneas, ya que muchos de mis lectores me han preguntado de qué país soy. Les digo, soy de un país lleno de oportunidades al igual que de dificultades. Aunque esta última afirmación pereciera estar ganando la batalla, y el centimetraje de la prensa parece comprobarlo.

El sistema social no es el más equilibrado, la educación no va con las exigencias del mundo actual. La seguridad social, pende de un hilo y nuestra economía está al borde de un colapso irreversible.  Por otro lado, existe gente talentosa que busca superarse en la adversidad, gente que, pese a los pronósticos financieros, están logrando convertirse en empresarios exitosos.  Un lugar de logros, premios y reconocimientos. Por estas afirmaciones, soy de un lugar tan lleno de catástrofe como de cosas maravillosas. Puedo vivir, te aseguro, en cualquier país de mundo y siempre estarán estas condiciones.

Ilustrando las oportunidades

El anciano

Un anciano que pasaba los días sentado en un banco de la plaza que estaba a la entrada del pueblo, era muy querido por sus vecinos y siempre contestaba con mucha sabiduría a cualquier
pregunta que le hicieran.

Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
–Hola, señor, acabo de llegar a este pueblo, ¿Me puede decir, ¿cómo es la gente de este lugar?
–Hola hijo, ¿De dónde vienes? Preguntó el anciano.
–De un pueblo muy lejano.
–Dime, ¿Cómo es la gente allí?
–Son egoístas, envidiosos, malvados, estafadores… por eso me fui de aquel lugar en busca de mejores vecinos.
–Lamento decírtelo, querido amigo, pero los habitantes de aquí son iguales a los de tu ciudad.
El joven, lo saludó y siguió viaje.

Al siguiente día pasó otro joven, que, acercándose al anciano, le hizo la misma pregunta:
–Acabo de llegar a este lugar, ¿Me podría decir cómo son los habitantes de esta ciudad?
–¿Cómo es la gente de la ciudad de dónde vienes?
–Ellos son buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores… tenía tantos amigos, que me ha costado mucho separarme de ellos.
–Los habitantes de esta localidad también son así. Respondió el anciano.
–Gracias por su ayuda, me quedaré a vivir con ustedes.
Un hombre que también pasaba muchas horas en la misma plaza, no pudo evitar escuchar las dos conversaciones y cuando el segundo joven se fue, se acercó al anciano y le preguntó:
–¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes si los dos jóvenes te hicieron la misma pregunta?
–En realidad todo está en nosotros mismos. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquellas personas que tenían amigos en su ciudad de origen, también los encontrarán aquí, porque las personas reciben aquello que ellas mismas están dispuestas a dar a los demás.

Anónimo.

Viéndolo en chino

 Este cuento aclara que todo dependerá de la perspectiva que lo veas. Yo soy periodista y tengo a varios amigos de otros países, siempre me han hablado de lo mal que se está en un sitio u otro y dicen que todo es peor de donde viven. Sin embargo, a ver las estadísticas, esto no es realmente así, siempre hay un lugar que están en más dificultades que el tuyo.

Si bien es cierto que la fortuna y bonanza favorece a unos lugares por más o menos tiempo, lo cierto es que todos los países están en constante crisis.

¿Pero como puedo emprender así? Si buscas algo de historia, verás que los negocios más sólidos y famosos se construyeron en estas oscuras épocas. Por nada los empresarios se crecen en momentos de crisis.

En la adversidad crecen la creatividad y el ímpetu de querer salir de ella. Prosperan los genios y las ideas innovadoras.

¿Una cultura, tan milenaria y llena de sabiduría como lo es la china nos regala de su vocabulario una lección valiosa. La palabra crisis se escribe con dos caracteres o grafía de otros vocablos. Ellos son amenaza y oportunidad. Entonces, interpretando esto, tú elijes si te entregas a las oportunidades de enfrentar las situaciones adversas y crecerte o sucumbes ante la amenaza.

 Jamás, esperes un cambio de gobierno o de sistema para tomar las riendas de tu vida, la de tu libertad financiera y bienestar personal. Recuerda, vives en el país de las oportunidades y las dificultades. Llena de gente mala y buena. Tú eliges que línea seguir

Periodista transitando el hermoso camino del emprendimiento y el desarrollo personal.
Creo en la libertad y amo ayudar a construirla #PorquePuedo

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