La inteligencia emocional en tu equipo de trabajo

La inteligencia emocional en tu equipo de trabajo

La inteligencia emocional en tu equipo de trabajo

Hay ciertas cualidades que son necesarias en un grupo o equipo de trabajo. Características como responsabilidad, tenacidad, constancia, perseverancia, temple, entre muchas más son tan imperativas en un emprendedor que, al no tenerlas, busca las maneras para desarrollarlas y mantenerlas constantes en su comportamiento. Pero, sin duda alguna una de las más importantes es el desarrollo de la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional no es más que la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar sus emociones y la de los demás con eficiencia y logrando resultados positivos. Es decir, es la habilidad para gestionar bien las emociones.

Una persona que se enfada con facilidad, que se pone triste con frecuencia o que no es capaz de controlar sus impulsos… es alguien con mala inteligencia emocional. Por el contrario, una persona que se conoce bien a sí mismo, que es capaz de pensar antes de actuar, que entiende sus impulsos, que los expresa con educación siendo sincero pero, a la vez, consiguiendo no afectar negativamente a la gente que le rodea…o que es capaz de relativizar y sentir las cosas de una forma sana…sería una persona con MUY buena inteligencia emocional.

Si le damos la importancia que se merece, la inteligencia emocional en un equipo puede marcar la diferencia entre un alto y bajo rendimiento de cada uno de sus integrantes. El nivel de consciencia que conecte al equipo con sus emociones es la suma de la aportación de cada persona más las competencias colectivas, como grupo.

Mientras mayor sea la aportación individual, más alto será el nivel de balance que podrá alcanzar el conjunto y, a su vez, cuanto más se desarrollan este tipo de habilidades a nivel grupal, mayor es la influencia positiva y la inercia hacia este tipo de comportamientos.

Inteligencia emocional juntos

Motivar a las personas es una de las partes más importantes de cualquier proyecto de desarrollo de inteligencia emocional grupal. Y no solo hay que saber cómo motivar a tu equipo sino también estar en constante monitoreo para asegurar que se mantiene en los niveles adecuados, especialmente en entornos tan cambiantes.

Es por ello que se debe trabajar estos dos niveles:

Comunicación: la conversación abierta en conjunto con la honestidad y la transparencia es un factor fundamental a la hora de evaluar los aspectos conductuales y emocionales.

Cambio: hay que ser conscientes y aceptar la implementación de nuevos hábitos para potenciar las habilidades emocionales de tu equipo pero, hay que saber gestionarlas. Cuando el equipo ve el cambio de comportamiento en los líderes, que son más propensos a verbalizar sus necesidades y desarrollar una actitud más respetuosa con sus compañeros de trabajo, tratan de replicar ese comportamiento.

Lo cierto es cuando todas y cada una de las personas que conforman un equipo están en armonía con sus emociones y, de alguna y otra manera tienen “pielpatía”, verás cómo se desenvuelven mejor en sus labores diarias y serán mucho más productivo de lo que eran.

Emprendedora y Periodista en constante aprendizaje y crecimiento.
Me encanta hablar de emprendimiento y éxito, ¿por qué? #PorquePuedo

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