¡Cuida tus palabras! ¡Somos lo que decimos!

¡Cuida tus palabras! ¡Somos lo que decimos!

¡Cuida tus palabras! ¡Somos lo que decimos!

Estimado emprendedor ¿has escuchado la frase “las palabras tienen poder”? Pues sí, es cierto, y no estoy haciendo referencia a hechizos o embrujos mágicos, sino que este adagio popular de vieja data, ha encontrado finamente su verificación gracias a las neurociencias. Así como lo lees, realmente es un hecho verídico constatado por la ciencia.

De la superstición a la ciencia

Y aunque es algo que se haya visto y profetizado, lo puesto como regla en muchas religiones de cuidar lo que decimos, en especial a nosotros mismos, al parecer todos ellos llevaban algo de razón, por ejemplo, en el budismo se cree finalmente en la ley de causa y efecto, por lo que una palabra también cumple con esto y no se pueden tirar a la ligera al viento, sin tener algo de vuelta.

El cristianismo, se exhorta a los siervos a ser cuidados con sus palabras, al igual que otras religiones de corte similar

Finalmente, dejando un poco de lado el tema de religioso, se ha demostrado que nuestro cerebro es capaz de auto-programarse según las palabras que digamos o nos ordenemos, ya sea conscientemente o inconscientemente. Incluso, gracias a este descubriendo a nacido una ciencia conocida como programación neurolingüística (PNL) que se dedica a estudiar y dar las herramientas necesarias para aprovechar esta facultad de nuestro cerebro de manera positiva.

¿Cómo actúa lo que decimos en nuestra vida?

 “Nuestro lenguaje forma nuestras vidas y hechiza nuestro pensamiento” Albert Einsten

Más allá, de lo supersticioso la frase anterior ilustra exactamente todo lo que envuelve esta aseveración, ya que todo lo que decimos lo registra nuestro cerebro en varios niveles, de manera consciente, inconsciente y subconscientemente, en estos dos últimos una palabra puede surtir un efecto bastante importante ya que la mayoría de nuestras acciones y decisiones son tomadas por estas partes de nuestro cerebro.

Entonces, el decir, este trabajo es muy difícil, hará que tu cerebro lo crea y se bloquee o ponga trabas ya que lo programaste para eso. Lo mismo pasa con decir soy muy lento, soy malo para esto. Lanzas una información o unos comandos que tu cerebro adapta para funcionar. Una manera clara de ver esto es cuando dices que estas muy atrasado con el trabajo y cuanto más lo repites, más te atrasa. O cuando expresas que estás cansado y a los pocos segundos de haber pronunciado esta frase, sientes que se acentúa aún más. Pues es así exactamente como las palabras actúan en nosotros.

Influyen en nuestro cerebro que comanda nuestras acciones y las acciones definen nuestros hábitos y estos finalmente nuestro éxito en hacer las cosas.

Entendiendo un poco la PNL

Si no estás familiarizado con este término acá te dejo una breve definición.

Programación Neurolingüística (PNL) consiste en el uso de la comprensión del funcionamiento de la mente humana para alcanzar el máximo potencial posible, en cualquier área que queramos, partimos generalmente desde lo personal lo profesional.

Si descomponemos sencillamente esta palabra tendríamos lo siguiente “neuro”, implica que el ser humano utiliza el sistema nervioso para convertir un pensamientos los estímulos que le llegan del mundo exterior y los interioriza para establecer sus comandos. Por otro lado, “lingüística” hace referencia a la palabra hablada en este caso, la cual, es uno de los estímulos más grandes y significativos que nuestro cerebro puede tener gracias a él podemos tener un protocolo de conducta, por lo cual gracias a ella podemos generar cambios profundos en nuestro cerebro que nos lleven a acciones más positivas y acore con lo que queremos para nuestra vida personal, laboral, empresarial, entre otros.

Por lo tanto, ya eres consciente de la poderosa herramienta que posee, tus palabras. En vez de decir cosas negativas, prueba con decir cosas buenas y que si puedes hacer algo. Verás como el cerebro de a poco se irá programando para ser tu mejor aliado del éxito.

Entonces, recuerda que la próxima vez que quieras sacar tu frustración diciendo que eres un bueno para nada, piénsatelo dos veces, porque somos lo que decimos.

Periodista transitando el hermoso camino del emprendimiento y el desarrollo personal.
Creo en la libertad y amo ayudar a construirla #PorquePuedo

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