Ataduras de decisiones pasadas que repercuten en nuestro presente

Ataduras de decisiones pasadas que repercuten en nuestro presente

Ataduras de decisiones pasadas que repercuten en nuestro presente

Estoy segura que a muchos les ha pasado que se olvidan de algún nombre, número telefónico, no recuerdan con exactitud qué fue lo que dijeron en esa reunión tan importante del pasado miércoles… a veces ni nos acordamos qué fue lo que dijimos en esta conversación tan decisiva con nuestra pareja. Imagínate, si no puedes llegar a recordar estos datos tan sencillos, mucho menos podrás acordarte de sucesos que se desarrollaron años atrás.

Y esto solamente tiene una unánime conclusión: en ocasiones sufrimos de mala memoria. Ejemplo de acontecimientos no recordados u olvidados, es la infancia. A veces suele ser tan borrosa o de dudosa procedencia, que no sabemos con exactitud si pasó de verdad o es solo una invención de nuestro mente.

Según el portal web definicion.de la memoria es una facultad que le permite al ser humano retener y recordar hechos pasados. La palabra también permite denominar al recuerdo que se hace o al aviso que se da de algo que ya ha ocurrido, y a la exposición de hechos, datos o motivos que se refieren a una cuestión determinada.

Respecto a la memoria humana, puede decirse que es la función cerebral que se detecta por las conexiones sinápticas entre las neuronas. Según su extensión temporal, suele hablarse de la memoria a corto plazo (resultante de la simple excitación de la sinapsis a fin de potenciarla o sensibilizarla de manera transitoria) y de la memoria a largo plazo (un refuerzo de la sinapsis de carácter permanente que se logra por la estimulación de genes determinados y por la síntesis de ciertas proteínas).

Y aquí es donde viene la parte “rompe cerebros”. Según investigaciones se ha comprobado que la memoria suele modificar los recuerdos, es decir que si usted va a contar una historia, no siempre es la misma, si no que cada vez que la cuente, siempre la va a modificar, suprimiendo partes y agregando otras.

Por lo tanto todos nuestros recuerdos solo son vagas impresiones de lo que pasó, y además algo distantes de la realidad. Cuando contamos algo, todo lo que decimos siempre suele ser adaptado según el tipo de persona que le escucha, y debe medir su moralidad, su nivel de aprobación, entre otros factores, los cuales modifican lo que se va a decir.

Sucesos del presente atados a situaciones del pasado

El resultado de las acciones que podamos tomar, es productos de nuestras reacciones subconscientes. En todo momento estamos reaccionando ante los sucesos que se nos presentan, generando unas consecuencias positivas o negativas para nosotros a corto, mediano o largo plazo. Toda acción genera su reacción (incluso la más mínima palabra dicha). Usted puede haber ofendido a alguien sin darse cuenta, y esta persona guardarle rencor por muchos años sin que usted se entere, y la misma seguramente tratará de perjudicar su vida de maneras para él inconscientes.

Porque por nuestros instintos de protección, de manera inconsciente toda ofensa es tomada como una agresión ante la cual hay que defenderse, y este proceso es llevado a cabo por el subconsciente, en cuyo caso de lo único que se entera una persona ofendida es que alguien le cae mal. Nuestros actos y decisiones pueden afectar mucho la vida de los otros.

Identificando sucesos que afectan nuestra vida actual

  1. Como liberarse del autoengaño

Quizás una de las principales razones por las que no podemos enterarnos de la realidad de nuestra vida es el autoengaño. Tenemos una percepción de lo que nos sucede y de porque nos sucede muy diferente de la realidad, y de esta manera es muy difícil cambiarla. La razón del autoengaño es que nadie para sí mismo es capaz de ultrajarse, tirarse a menos y asumir consecuencias que quizás no tiene fuerza para asumir.

Por eso es mejor aprender primeramente a reconocer las cosas buenas, aquello bueno que tenemos y que otros no tienen, aquello en lo que destaca, para luego asumir que hay otros que tienen otras cosas que usted no tiene y que hay otros que son buenos en algo que usted no lo es.

  1. Mirar su propia realidad

Sin importar qué fortalezas tienes, lo más importante es que estás viviendo unas situaciones en las que aparte de tus propias fortalezas, debes desarrollar otras para poder superar dicha situación.

Debes mirar qué aspectos de tu vida están fallando:

-En qué cosas no eres exitoso

-En qué partes presentas conflictos

Los resultados en la vida es la mejor manera de ver la realidad, es lo único que cuenta.

  1. Asumir la responsabilidad de lo que sucede

En nuestra cultura nos hemos acostumbrado a dirigir la culpa de lo que nos pasa hacia todo lo que podamos encontrar a nuestro paso, excepto al único responsable de nuestras acciones: nosotros mismos.

Tanta es la necesidad de culpar a otros por nuestras “desgracias” que si las situaciones que nos suceden son por causa de los demás, es porque estamos sujetos a las decisiones de otros. Acepta lo que te está pasando y mírate como responsable y además como el único que es capaz de modificar la situación.

  1. Descubra las raíces de sus actos

Además de saber que estamos haciendo mal, debemos de descubrir las raíces psicológicas de nuestros actos, ya que estas son inconscientes, y por tanto se manifiestan de formas que no sabemos. Una vez usted identifica la razón de porque usted actúa de cierto modo, entonces le será mucho más fácil transformar dicha conducta.

Emprendedora y Periodista en constante aprendizaje y crecimiento.
Me encanta hablar de emprendimiento y éxito, ¿por qué? #PorquePuedo

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