4 errores que todo líder debe evitar

“Un líder nace, no se hace”, hemos escuchado y leído en diferentes oportunidades esa afirmación que ha arrinconado a todo aquél que ha tomado las riendas de un grupo, departamento o empresa.

Pero ¿Qué tan cierto es eso? Por años nos hemos dejado llevar por ideas falsas respecto a todas nuestras habilidades y destrezas, no existe fórmula mágica, pero si métodos para hacernos con el paso del tiempo unos verdaderos líderes.

Se dice que un líder es capaz de guiar a un grupo de personas al éxito, pero esto no es soplar y hacer botellas. Se requiere años de preparación, y sobre todo dominio en la inteligencia emocional.

El psicólogo estadounidense Daniel Goleman, definió en su best seller que la inteligencia emocional es “la forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social”.

Entonces, vale la pena replantearnos la incógnita de si un verdadero líder nace, o si en realidad, es creado en base a años de preparación, de coordinación mental y sobre todo una absoluta empatía con sus semejantes. Es por eso que si quieres lograr calar a las máximas esferas dentro de una organización, debes evitar a toda costa esto errores.

Los errores que todo líder debe evitar

No ponerse al día con sus empleados

Te preguntarás por qué debes saberlo todo acerca de tus empleados, es importante que como líder, conozcas hasta el mínimo detalle acerca de tu equipo de trabajo. Quienes son, qué hacen fuera de la oficina, qué los motiva, cómo hacer que su atención se enfoque más en el trabajo, qué les gusta, entre otros, son elementos primordiales para entablar una buena relación.

Parece irrisorio y creerás que te estarás inmiscuyendo en la vida privada de ellos, y la respuesta es y será siempre NO.

Interesarte por lo que les preocupa a tus empleados, más allá de sus obligaciones para con la empresa, lo hará familiarizarse contigo al tal punto que te ayudará a comprender las formas en que puedas hacerle llegar el mensaje correcto respecto a tus exigencias con el trabajo, sin caer en malos entendidos o como una persona pesada.

¡Anímate! Conocerlos al detalle te hará más que un líder, sino un gran amigo.

Perder la calma

El estrés diario puede jugarte una mala pasada si no lo controlas, perder la calma con tus empleados dejará una mala imagen grabada en sus mentes, lo que te hará quedar como una persona incapaz de manejar sus impulsos y carácter. ¿La recomendación? ¡Contrólate!

Caer en polémica, gritar, obligar a hacer tu santa voluntad no es la mejor manera de que tu equipo realice las diferentes tareas que les pida. Recuerda que trabajas con personal sumamente emotivo, con problemas e intereses variados, por lo que ir a su lugar de trabajo a tolerar los malos tratos de su jefe no es ni será el mejor de los ambientes.

Si posees una personalidad explosiva, tomate un momento para alejarte de todos, ve a un lugar solo y drena tus impulsos. Analiza por qué te sucedió ese episodio, evalúa si tu forma de proceder es la correcta y a continuación, cambia los métodos, todo con la finalidad de que tus ideas las puedas trasmitir sin mayor inconveniente.

Recuerda, respira y analiza tus variantes antes de cometer el error.

El no reconocer los errores

Somos seres sumamente emotivos, amén de aquellos que no deja que sus impulsos los dominen siendo personas sumamente lógicas, a ellos el éxito está asegurado por su profunda empatía y dominio de su mente.

Pero no todo tenemos este nivel de trascendencia, por lo que no estamos excepto de los errores. De cometerlos con tu equipo, analiza su efecto y procede a aceptarlos con humildad y respecto, así de simple.

No somos los dueños absolutos de la verdad, por lo que de caer en uno o varios errores, es necesario detenerse a fin de comprender las razones, con el objetivo de determinar las soluciones y, en lo posible, las formas para no volver a cometerlos.

Reconoce tus fallas y enséñales a tus semejantes seguir tu ejemplo, solo así podrás saber si lo que haces está bien o por el contrario necesita replantearte tus estrategias.

No pedir ayuda

Líder no es sinónimo de todopoderoso, así que si tiene la absurda idea de que puedes hacerlo todo solo, estás cometiendo un gravísimo error.

No pedir ayuda te puede costar tu puesto de trabajo, por lo que es necesario que comprendas que tiene a todo un equipo dispuesto a ayudarte con las tareas que exige tu cargo. Pide ayuda, delega funciones, reparte el trabajo. No dejes que tu ego domine.

Delegar trabajo, ayudará a que tu equipo se comprometa más ya que les estarías entregando una cuota de importancia, por lo que satisfaría una de las exigencias primitiva del hombre.

Soy un productor audiovisual, fotógrafo, cineasta y actor de teatro enamorado del Social Media. Me desenvuelvo entre las tablas y el mundo 2.0. Sígueme en Twitter @VelasquezLuis54

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